En La maldición del abismo, la novela del escritor japonés Kazuki Kamijo que acaba de llegar a Audible, todo comienza con una historia de fantasmas contada durante una reunión de ocultismo. Nada especialmente peligroso, en apariencia. Hasta que una de las asistentes empieza a experimentar fenómenos que se parecen demasiado a los que acaba de escuchar.
La premisa conecta con una de las tradiciones más arraigadas de la cultura japonesa: las historias sobrenaturales que pasan de una persona a otra, que juegan con nuestros miedos y que parecen adquirir vida propia a medida que circulan. Pero también representa una nueva forma de entender el terror; en los últimos años, una generación de escritores japoneses ha renovado el género incorporando elementos de la cultura digital, los falsos documentales, las leyendas urbanas y la investigación paranormal. Entre ellos destaca Kazuki Kamijo, cuya primera novela, La maldición del abismo, ha ganado el prestigioso Premio Sogen de Novela de Terror y ha recibido elogios de figuras como el escritor Uketsu y el creador de videojuegos Hideo Kojima.
¿Qué tiene de especial esta nueva ola de terror japonés? ¿Y por qué una historia que comienza con una sencilla invitación a escuchar un relato de fantasmas consigue resultar tan perturbadora?
Terror made in Japan: de las leyendas de fantasmas al nuevo boom del horror japonés
Japón mantiene una relación muy particular con las historias de fantasmas. Mucho antes de que el terror japonés conquistara las pantallas internacionales, los kaidan, relatos tradicionales sobre apariciones, maldiciones y sucesos sobrenaturales, ya formaban parte de su cultura popular. En ellos aparecen espíritus inquietos, presencias vinculadas a determinados lugares y criaturas que desafían la frontera entre el mundo de los vivos y el de los muertos.
Con el paso de los siglos, estas historias han encontrado nuevas formas de expresión. El cine japonés de finales de los noventa y principios de los dos mil, conocido internacionalmente como J-Horror, convirtió películas como Ring, de Hideo Nakata, o Ju-On, de Takashi Shimizu, en fenómenos mundiales. Su propuesta era tan sencilla como eficaz: el horror podía esconderse en una vivienda, en una cinta de vídeo o en un objeto cotidiano. En lugar de depender exclusivamente de la violencia explícita, muchas de aquellas películas explotaban la espera, el silencio y la sensación de que algo terrible se encontraba fuera de nuestro campo de visión.
Ahora, varias décadas después, el terror japonés vuelve a vivir un momento de especial popularidad, esta vez con la literatura como uno de sus grandes protagonistas. En Japón se habla del nuevo auge del horror de la era Reiwa (el periodo actual del calendario japonés, que comenzó el 1 de mayo de 2019, cuando el emperador Naruhito ascendió al trono), que comenzó en 2019. Autores como Uketsu, Sesuji o Nashi han encontrado nuevas maneras de inquietar a los lectores, a menudo mediante historias que se presentan como investigaciones, testimonios, documentos o materiales supuestamente reales.
Una de las tendencias más destacadas es el llamado mockumentary horror, el terror construido mediante falsos documentales. Su objetivo es difuminar los límites entre la ficción y la realidad: el lector no se limita a seguir una historia, sino que tiene la impresión de estar reconstruyendo unos hechos que quizá ocurrieron realmente. El fenómeno está estrechamente relacionado con internet; muchos de estos relatos utilizan el lenguaje de los foros, los vídeos, las grabaciones y los testimonios anónimos, y algunos de sus autores comenzaron a publicar directamente en plataformas digitales. Es el caso de Uketsu, el misterioso creador japonés que alcanzó una enorme popularidad con sus historias de terror y misterio, y cuyo éxito demuestra que una novela puede resultar todavía más inquietante cuando invita al público a interpretar pistas, detectar contradicciones y encontrar conexiones ocultas.
En esta nueva generación, el miedo ya no se transmite únicamente a través de una leyenda contada alrededor del fuego. También puede llegar mediante un vídeo de YouTube, una publicación aparentemente inocente o una historia compartida por desconocidos.
Kazuki Kamijo: un escritor de terror nacido en la cultura de internet
Kazuki Kamijo nació en 1992 en la prefectura japonesa de Nagano. Estudió en la Universidad de Waseda y comenzó a desarrollar su faceta como escritor mientras trabajaba en una empresa. Antes de publicar su primera novela, se dio a conocer en el medio digital japonés Omocoro, donde escribía artículos y relatos bajo el seudónimo de Kamijo.
Como otros representantes del nuevo horror japonés, creció leyendo historias de miedo que circulaban por internet. En una entrevista publicada por la editorial Tokyo Sogensha, Kamijo recuerda su fascinación por las leyendas urbanas de los foros japoneses, relatos que mezclaban testimonios personales, sucesos imposibles y advertencias dirigidas a quienes se atrevían a seguir leyendo. Entre sus influencias destaca también Ichi Sawamura, uno de los nombres más reconocidos del terror japonés contemporáneo, cuya primera novela, Bogiwan ga, kuru (2015), ganó el prestigioso Premio de Novela de Terror de Japón y fue adaptada al cine con el título It Comes (2018). La historia de una familia acosada por una misteriosa presencia sobrenatural combina el folclore japonés con el suspense y el horror cotidiano. Su lectura contribuyó a despertar en Kamijo el deseo de escribir sus propias novelas de terror.
La oportunidad de hacerse notar llegó para Kamijo con el Premio Sogen de Novela de Terror, un galardón creado por la editorial japonesa Tokyo Sogensha para descubrir nuevas voces y obras capaces de convertirse en futuros clásicos del género. Kamijo se presentó a su primera edición, celebrada en 2024, con Shin'en no Telepath, publicada posteriormente en español como La maldición del abismo, y resultó ganador entre más de 200 manuscritos. El reconocimiento no terminó ahí: la novela también alcanzó el primer puesto en dos importantes clasificaciones japonesas del género, Best Horror 2024 y Kono Horror ga Sugoi! 2025, consolidando a Kamijo como uno de los autores revelación del terror japonés contemporáneo. El éxito continuó con una segunda novela protagonizada por sus investigadores paranormales, Poltergeist no Shūjin, publicada en Japón en 2025.
En una entrevista publicada por la editorial Tokyo Sogensha, Kamijo recuerda su fascinación por las leyendas urbanas de los foros japoneses, relatos que mezclaban testimonios personales, sucesos imposibles y advertencias dirigidas a quienes se atrevían a seguir leyendo.
Lo interesante es que Kamijo no pretende reinventar el terror rompiendo por completo con sus convenciones. Al contrario, su escritura parte de una profunda familiaridad con el género y de una pregunta aparentemente sencilla: ¿qué ocurriría si las historias de fantasmas que escuchamos fueran reales? En una entrevista publicada en agosto de 2024 en WEB Bessatsu Bunshun, la revista literaria digital de la editorial japonesa Bungeishunjū, Kamijo explica que una de las ideas que inspiraron su debut fue imaginar qué sucedería después de escuchar uno de esos relatos de fantasmas que advierten al público de que continuar leyendo o escuchando puede tener consecuencias. En otras palabras, Kamijo quiso contar la historia de alguien que recibe una maldición por el simple hecho de haber escuchado un relato.
La maldición del abismo: cuando escuchar una historia de fantasmas tiene consecuencias
La protagonista de La maldición del abismo, disponible en Audible, es Karen Takayama, una mujer de negocios pragmática, poco impresionable y bastante escéptica respecto a lo sobrenatural. Cuando le proponen asistir a una reunión de ocultismo en la que los participantes comparten historias de fantasmas, no muestra demasiado entusiasmo. Sin embargo, termina aceptando y escucha un relato inquietante que concluye con una advertencia: «No dejes que la luz se apague».
Pocos días después, empiezan a suceder cosas extrañas. Karen percibe un ruido húmedo, como si algo empapado golpeara repetidamente el suelo. Un olor intenso y desagradable acompaña esos sonidos, que parecen acercarse cada vez más, especialmente cuando disminuye la luz. Lo que en principio podría atribuirse a la sugestión comienza a adquirir una consistencia difícil de ignorar. Karen tiene la impresión de que algo ha entrado en su vida, algo que quizá está relacionado con la historia que escuchó.
A diferencia de otras obras de terror que buscan provocar una sensación constante de desamparo, Kamijo combina los momentos más perturbadores con el descubrimiento de pistas y el desarrollo de una investigación.
Para investigar los fenómenos entran en escena Haruko Ashiya y Sōta Koshino, dos investigadores paranormales vinculados a un canal de YouTube dedicado a sucesos inexplicables. Su intervención introduce una nueva dimensión narrativa; a partir de ese momento, la novela no se limita a presentar una sucesión de episodios aterradores, sino que desarrolla una investigación en la que los protagonistas intentan comprender qué está ocurriendo y encontrar una forma de detenerlo. La combinación de una amenaza sobrenatural y una investigación casi detectivesca es una de las grandes peculiaridades de la novela.
Entre la ciencia y lo sobrenatural: un terror que no ofrece respuestas fáciles
Uno de los aspectos más originales de La maldición del abismo es que sus investigadores no son médiums ni exorcistas. Tampoco poseen poderes especiales para enfrentarse a fuerzas invisibles. Haruko y Sōta recurren a la observación, la investigación y el razonamiento. Su trabajo se acerca a la parapsicología, un campo que estudia las supuestas capacidades y experiencias paranormales, aunque sus principales afirmaciones no cuentan con una demostración científica aceptada.
En una entrevista con la editorial Tokyo Sogensha, Kamijo explica que quería crear una novela situada entre dos extremos habituales del género: las historias que dan por sentada la existencia de los fantasmas y aquellas en las que todo termina teniendo una explicación completamente racional. Le interesaba, precisamente, ese espacio intermedio en el que no es posible determinar con certeza si lo sobrenatural existe.
Esta ambigüedad resulta fundamental para entender la personalidad de Haruko Ashiya, una investigadora de gran iniciativa que no acepta una explicación paranormal sin antes examinar otras posibilidades, pero que tampoco descarta un fenómeno simplemente porque parezca imposible. Junto a ella, Sōta Koshino aporta una dinámica de investigación que acerca la novela al misterio y a la aventura. Es una mezcla que también se refleja en el ritmo del relato; a diferencia de otras obras de terror que buscan provocar una sensación constante de desamparo, Kamijo combina los momentos más perturbadores con el descubrimiento de pistas y el desarrollo de una investigación.
Su propósito, según ha explicado, era escribir una novela que resultara entretenida y que el público quisiera seguir leyendo, incluso cuando la historia se volviera aterradora. Por eso La maldición del abismo no es únicamente una novela para quienes disfrutan de las historias de fantasmas. También puede conquistar a quienes prefieren los misterios sobrenaturales, los thrillers de investigación y las narraciones protagonizadas por personajes que tratan de entender lo inexplicable.
El verdadero miedo japonés: lo que no podemos ver
Hay otra característica de La maldición del abismo que conecta con una larga tradición del horror japonés: el protagonismo de aquello que permanece oculto.
Es una concepción del miedo que encuentra su fuerza en la incertidumbre. No necesitamos ver al fantasma para sentir su presencia; basta una anomalía, un sonido que no sabemos identificar o la impresión de que alguien nos observa desde un lugar vacío. En La maldición del abismo, además, el miedo no se manifiesta únicamente mediante imágenes, ya que tiene una dimensión profundamente sensorial. La humedad, los olores desagradables, los ruidos que se repiten en la oscuridad y la evocación de unas aguas profundas crean una atmósfera opresiva, en la que lo sobrenatural parece adquirir una presencia casi física.
Ese componente sensorial convierte la novela en una propuesta especialmente interesante para escuchar en formato audiolibro. Disponible en Audible con la narración de Cristina Plazas, La maldición del abismo invita a experimentar el miedo a través del oído, el mismo sentido que desencadena la pesadilla de su protagonista.
Más allá de La maldición del abismo: otras historias japonesas para seguir explorando el miedo
Si la novela de Kazuki Kamijo te ha despertado la curiosidad por el terror japonés, en Audible encontrarás otras propuestas que permiten descubrir diferentes facetas de su tradición literaria, desde los relatos clásicos de fantasmas hasta el thriller psicológico contemporáneo.
Natsume Sōseki es uno de los grandes nombres de la literatura japonesa moderna, conocido especialmente por Kokoro (1914), una novela clásica que explora la soledad, la culpa y las contradicciones humanas. Pero el escritor también se aventuró en el terreno de lo sobrenatural. En El eco fantasmal de un koto, uno de sus relatos menos conocidos, un hombre que está a punto de casarse escucha una inquietante advertencia sobre una maldición que amenaza la vida de su prometida. Lo que sigue es una historia en la que las supersticiones y los fenómenos inexplicables se mezclan con el humor y el costumbrismo. Una propuesta interesante para descubrir cómo la literatura japonesa exploraba, mucho antes del actual auge del género, esa frontera incierta entre la sugestión y lo sobrenatural.
Para quienes prefieren un miedo más psicológico, Confesiones, de Kanae Minato, demuestra que no hacen falta fantasmas para construir una historia profundamente perturbadora.
La novela comienza cuando una profesora anuncia a sus alumnos que su hija pequeña no murió accidentalmente, como todos creen, sino que fue asesinada por dos compañeros de clase. Lo que sigue es un relato de venganza, culpa y secretos que se va reconstruyendo mediante diferentes perspectivas. Sin pertenecer al terror sobrenatural, comparte con las nuevas corrientes del suspense japonés el interés por las verdades fragmentadas y las historias que transforman nuestra interpretación de los hechos.
Si lo que te interesa es comprender de dónde procede el imaginario sobrenatural japonés, Yokai, monstruos y fantasmas en Japón ofrece un recorrido por los seres fantásticos y las leyendas tradicionales del país.
A través de sus criaturas y relatos, el autor nos acerca a una mitología en la que los espíritus y los fenómenos inexplicables forman parte de la relación entre los seres humanos, la naturaleza y el mundo invisible. Una escucha ideal para conocer algunas de las raíces culturales que siguen alimentando la imaginación de los escritores de terror japoneses.
¿Te atreves a escuchar una historia de fantasmas?
Las historias de miedo han acompañado a la humanidad durante siglos, pero cambian con cada generación. Los fantasmas que antes habitaban los cuentos populares hoy pueden aparecer en una grabación, esconderse en un vídeo o manifestarse a través de una historia compartida en internet.
Kazuki Kamijo pertenece a una nueva generación de autores que ha sabido conectar esas formas contemporáneas de contar el miedo con la tradición sobrenatural japonesa. La maldición del abismo es una buena puerta de entrada a ese universo: una novela que combina investigación, misterio y fenómenos inexplicables, con personajes decididos a encontrar respuestas incluso cuando lo que descubren resulta cada vez más inquietante.









